ESMERALDA Y GRISELDA
Adaptación del cuento "Discusión entre brujas y hechizos"
De: John Patience.
Por: Eréndira Herrera Quiroz
Esta historia ocurrió dentro de un bosque muy lejano. Tenía muchos árboles y entre ellos había una casa de madera, donde vivía la familia Brujilda. Ahí vivía la mamá bruja que se llamaba Alfonsina. Tenía dos hijas brujitas, Esmeralda y Griselda.
Ellas eran demasiado feas, pero por alguna razón pensaban que eran bellísimas. De hecho discutían todos los días por saber quién era la más bella.
GRISELDA: Soy la más bella
ESMERALDA: De eso nada, tú eres una bruja acartonada
GRISELDA: Reconozco que eres bella, pero tienes esa verruga tan grande en la punta de tu naríz, que te hace ver horrible.
ESMERALDA: Lo sé, se que esta verruga afea mi bella cara, pero ¿qué puedo hacer para quitármela
GRISELDA: ¡Ah! Yo tengo una poción mágica que puede hacer desaparecer tu verruga
ESMERALDA: ¿De verdad?
GRISELDA: Si, aunque es muy difícil de realizar, porque se necesitan ingredientes muy difíciles de conseguir.
ESMERALDA: No me importa, dámela, y yo encontraré todo lo que necesitas para hacer la poción mágica.
Le dio la lista y cuando la leyó se dio cuenta que le costaría trabajo conseguirlos.
Primero, tenía que atrapar un murciélago, pero lo tenía que hacer en el momento que fuera volando. Esto no era fácil pues aún volando en escoba, debía hacer muchas maniobras para atraparlo. Así que subió a su escoba y junto con Grung, su gato negro, se fue a perseguir murciélagos. Llevaba una red para atraparlos; hizo varios intentos………..hasta que atrapó dos.
Ya que tenía los murciélagos, los metió en su bolsa y se fue volando hasta el rio de lodo que estaba cerca de ahí. Tenía que atrapar a tres ranas gordas. Había tantas que no se decidía por cual. Todas brincaban y no se quedaban quietas, así que no podía atraparlas.
Entonces se le ocurrió una idea. Se subió a un árbol de ramas secas, y se fue acercando al agua lodosa…de verdad que apestaba!
Estiró su brazo para atrapar a la rana…..y de repente se escuchó un ruido…..ni tiempo le dio de hacer nada, cuando se dio cuenta estaba metida en el lodo apestoso, cubierta de hojas, lodo… y de ranas. Ya metida ahí pudo escoger a las tres ranas más gordas del pantano.
¿Qué pensaba Esmeralda?
ESMERALDA: Todo esto va a valer la pena cuando haga la poción mágica y me quite esta horrible verruga.
Así que terminó de juntar los ingredientes, hasta Grung le ayudó a pescar a dos ratones de cola larga que necesitaba.
También guardó en su bolsa tres arañas de patas rojas que eran necesarias.
Ya con todo listo regresó a su casa.
ESMERALDA: Griseldaaa!
GRISELDA: Por qué gritas hermana?
ESMERALDA: Es que ya regresé con todo los ingredientes
GRISELDA: Pues entonces prende el caldero….vamos a preparar la poción mágica.
Pusieron la gran olla y fueron metiendo en ella los ingredientes.
ESMERALDA: 2 murciélagos atrapados al volar.
GRISELDA: ¡listo!
ESMERALDA: 3 ranas gordas
GRISELDA: ¡listo!
ESMERALDA: 2 ratones de cola larga
GRISELDA: ¡listo!
ESMERALDA: 3 arañas de patas rojas
GRISELDA: ¡listo!
ESMERALDA: Ahora, darle ocho vueltas con la cuchara.
GRISELDA: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7,8. ¡listo!
ESMERALDA: Pues ya tenemos la Poción Mágica. La pondremos en esta botella y te la tomarás después de la comida.
Dejaron la poción sobre la mesa y mamá bruja les sirvió la comida. Justo cuando iban a empezar a comer, Alfonsina las mandó a lavarse las manos.
ALFONSINA: Ya les he dicho que deben lavarse las manos antes de comer, no quiero que se enfermen.
Cuando se fueron a lavar las manos, Grung se acercó a oler la poción, y por acercarse tanto, derramó la poción sobre los platos de las brujitas.
El gato se fue inmediatamente, y cuando Esmeralda y Griselda regresaron no se dieron cuenta de lo que había pasado, así que se comieron toda su sopa.
De repente empezaron a temblar….y a temblar……hasta que de repente…….se cayeron al piso.
Pasó un momento, y cuando al fin pudieron levantarse….Griselda y Esmeralda se habían convertido en dos horribles monstruos.
Las dos gritaban del susto que se daban al ver a la otra, Así que Alfonsina regresó, y al verlas, casi se desmaya del susto, pero cuando entendió lo que había pasado, las abrazó y les dijo:
ALFONSINA: Hijas, se merecen lo que les pasó…..ustedes son todavía pequeñas para hacer pociones, además, todas las brujas tenemos una verruga en la naríz, y no debemos tratar de cambiar nuestra apariencia. Las dos son preciosas como son.
Y colorín colorado…este asusta cuento ha terminado.
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